lunes, 3 de mayo de 2010

Palomero el Klauno

Siempre supe que volvería a verla. Después de todo, esta ciudad no es tan grande. Solo era cuestión de ubicarse en una esquina transitada y fijarse en los rostros que pasan. Y ahí está ella, en esa motoneta que ahora va hacia el norte por la Amazonas.

Creo que alcanzó a mirarme. Creo que, mientras pasaba, reía con mis acrobacias sin notar que era yo quien la esperaba detrás de esta peluca verde y esta nariz redonda.

Voy hacia el norte. Corro tras ella. La gente ríe cuando caigo, como si mi angustia también fuera parte del show.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando las personas dejan de creer que la ciudad es demasiado grande, sabes que te vas a encontrar con esa persona.....
Cuando piensas que tus zapatos son demasiado grandes para correr, ahí es cuando empieza el problema, porque tu desesperación tropieza con tu ansiedad.
Una historia en noventa y ocho palabras. Demasiado corto para ese amor pero extenso para entender como es el amor en una ciudad con más de noventa y ocho personas a tu alrededor.
Buen comienzo, buen final para ser tan sólo un Klauno de tu imaginación.

Markeins dijo...

El inicio bastante bueno, la trama conmueve y a la vez permite identificarse con el personaje.

No creo necesario mencionar locaciones (la Amazonas), el final sin embargo pienso que carece de mas emoción.

Faltó la lagrima corriendo por el rostro del Klauno que solo ella alcanzó a ver mientras se alejaba.

Anónimo dijo...

Je Je je, comenzó como micro cuento... quien iba a decir que terminaría en un libro. Felicitaciones y adelante palomero. que tus zapatos no te queden demasiado grandes....